Reconozco que la primera vez que pisé un box de crossfit, entré un poco intimidada. Todo el mundo parecía saber perfectamente lo que hacía, había palabras que no había escuchado en mi vida (WOD, AMRAP, box jump…) y yo ahí, con mis zapatillas normales, sin tener ni idea de qué esperar.
Spoiler: sobreviví. Y no solo eso, sino que me acabó enganchando. Si te da un poco de respeto empezar, aquí va todo lo que me hubiera gustado saber antes de mi primera clase.
¿Qué es el crossfit exactamente?
El crossfit es un entrenamiento funcional de alta intensidad que combina movimientos de varias disciplinas: halterofilia, gimnasia, cardio… Las sesiones se llaman WOD (Workout of the Day, el “entreno del día”) y cambian constantemente, así que nunca haces exactamente lo mismo dos días seguidos.
Lo que más me gustó al probarlo es que se entrena en grupo, con un entrenador guiando toda la clase, así que en ningún momento estás sola decidiendo qué hacer. Eso ya quita bastante presión.
No necesitas estar en forma para empezar crossfit
Esto es lo primero que hay que quitarse de la cabeza: crossfit no es solo para gente que ya está fuerte o en forma. De hecho, la mayoría de boxes están acostumbrados a recibir gente que nunca ha entrenado así, y todos los ejercicios se pueden adaptar a tu nivel.
Un buen box siempre te ofrecerá:
- Una clase de iniciación antes de meterte en clases normales, para aprender la técnica básica
- Adaptaciones de cada ejercicio (peso, repeticiones, movimiento) según tu nivel
- Entrenadores pendientes de corregir tu postura, sobre todo al principio
Si el sitio donde vas no hace nada de esto, probablemente no sea el box adecuado para empezar.
Qué esperar en tus primeras clases de crossfit
Las primeras semanas suelen incluir bastante trabajo de técnica: cómo hacer una sentadilla correctamente, cómo levantar peso del suelo sin lesionarte, cómo hacer una dominada asistida… Puede parecer poco “intenso” comparado con lo que ves en vídeos, pero es la parte más importante. La técnica bien aprendida desde el principio te va a evitar lesiones más adelante.
No te frustres si al principio no puedes hacer los ejercicios “como los demás”. Todo el mundo empezó exactamente en el mismo punto que tú.
Cómo prepararte para tu primera clase
Para que la primera vez sea lo más cómoda posible:
- Lleva ropa cómoda y que te permita moverte con libertad
- Zapatillas con suela plana y estable (no hace falta calzado técnico al principio)
- Agua, siempre
- Llega un poco antes para presentarte y contar si tienes alguna lesión o limitación
- No comas justo antes de entrenar, mejor una hora o dos de margen
Las agujetas van a aparecer, y está bien
Si nunca has entrenado así, es muy probable que al día siguiente (o al segundo día, que suele ser peor) sientas agujetas en sitios que ni sabías que existían. Es completamente normal. Con el tiempo el cuerpo se adapta y cada vez cuesta menos.
Un poco de estiramiento suave, hidratarte bien y no obsesionarte con volver a entrenar hasta que el cuerpo lo pida ayuda bastante a llevarlo mejor.
Escucha a tu cuerpo, no a tu ego
Esto es, probablemente, el consejo más importante para cualquiera que empieza crossfit: no compares tu ritmo con el de quien lleva años entrenando. Cada WOD se puede escalar, y usar menos peso o hacer menos repeticiones no es “hacerlo mal”, es entrenar de forma inteligente.
Al final, el objetivo no es ser la más fuerte de la clase el primer día. Es volver la semana siguiente con ganas de seguir.
Yo sigo sin ser una atleta de crossfit, ni falta que hace. Pero cada vez que salgo de una clase, salgo con mejor humor que con el que entré. Y para mí, eso ya es motivo suficiente para seguir yendo.




