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Zapatillas de running para hombre: guía sin liarte (ni gastarte una fortuna)

Elegir zapatillas de running es de esas cosas que parecen sencillas hasta que entras en una tienda y te bombardean con palabras como “drop”, “placa de carbono” o “retorno de energía”, y sales de allí más perdido que al entrar. Aquí vamos a ir al grano: qué mirar antes de comprar, qué modelos merecen la pena, y mi experiencia personal reciente con un par de pares que se han ganado un hueco fijo en mi zapatero.

¿Qué tener en cuenta antes de comprar zapatillas de running?

Tipo de pisada: neutra, pronadora o supinadora

La mayoría de corredores tienen una pisada neutra y no necesitan ninguna corrección especial. Si tu pie tiende a volcarse hacia dentro al pisar, eres pronador, y te vendrá bien un modelo con más estabilidad. Si se inclina hacia fuera (menos común), eres supinador, y ahí lo importante es priorizar buena amortiguación. Si tienes dudas, un estudio de la pisada en cualquier tienda especializada te saca de dudas en cinco minutos. Y si necesitas un empujón extra antes de salir a correr, ya sabes que soy fan del pre entreno.

El drop, esa palabra que suena más complicada de lo que es

El drop es simplemente la diferencia de altura entre el talón y la puntera de la zapatilla. Hay drop alto (más de 8 mm), medio (4-8 mm) y bajo (menos de 4 mm). Si estás empezando, lo más sensato es optar por un drop intermedio, sin darle más vueltas.

Amortiguación según tu peso y tipo de entreno

Cuanto más peses, más amortiguación te conviene para proteger las articulaciones. Y si tus entrenos son series cortas e intensas, unas zapatillas más ligeras (aunque con menos amortiguación) suelen funcionar mejor que un modelo pensado para tiradas largas.

Modelos de zapatillas running hombre que merece la pena mirar

Brooks Glycerin

Uno de mis modelos favoritos del momento. Es una zapatilla de amortiguación máxima, pensada para carreras largas y entrenos diarios en asfalto, con una sensación de pisada muy mullida sin resultar inestable. Si buscas comodidad ante todo, es una apuesta segura.

Asics Novablast

Mi otra debilidad actual. Es un modelo mucho más versátil que las Glycerin: sirve tanto para tiradas suaves como para ritmos más animados, gracias a una espuma con bastante rebote. Si solo quieres un único par de zapatillas para “hacer de todo”, esta línea es de las más recomendables del mercado.

Otras opciones a tener en cuenta

Si buscas algo más orientado a estabilidad (por ejemplo, si eres pronador), las Asics Gel Kayano siguen siendo una referencia. Para tiradas largas con muchísima amortiguación, las Asics Gel Nimbus también son un clásico. Y si buscas algo polivalente y algo más económico, los modelos con tecnología Mizuno Wave cumplen muy bien sin disparar el precio.

¿Y las zapatillas de running con placa de carbono?

Seguro que has oído hablar de las famosas zapatillas con placa de carbono, las que usan los corredores de élite en maratones y competiciones serias. Aportan un extra de propulsión y rigidez que mejora el rendimiento a ritmos altos. Ahora bien, seamos sinceras: si tu objetivo es correr un rato los fines de semana o preparar una carrera popular sin obsesionarte con el crono, probablemente no las necesitas. Son caras, exigen buena técnica para aprovecharlas, y para un uso recreativo un buen modelo de amortiguación estándar te va a rendir igual de bien (y tu bolsillo te lo va a agradecer).

Mi experiencia personal con las zapatillas de running

He probado bastantes modelos con el tiempo, pero ahora mismo mis dos favoritas, sin ninguna duda, son las Brooks Glycerin y las Asics Novablast. Las Glycerin las uso para los días de carrera más tranquila o de recuperación, cuando lo que quiero es sentir que voy sobre nubes. Las Novablast, en cambio, son las que me pongo cuando me apetece algo con más chispa, porque noto que responden mejor si aprieto el ritmo.

¿Mi consejo si tienes que elegir solo un par? Si vas a correr sobre todo a ritmo suave y priorizas la comodidad, Glycerin. Si quieres un modelo más polivalente que aguante tanto los días tranquilos como los animados, Novablast. Yo, de momento, no pienso renunciar a ninguna de las dos. Después de una tirada larga, no me olvido de la recuperación : para eso tiro de mi batido de proteína de siempre.

¿Necesitas zapatillas de running si haces deporte recreativo?

Rotundamente sí, aunque no seas de las que compite ni persigue marcas personales. Unas buenas zapatillas de running son de esas inversiones que se notan enseguida en las rodillas y en el ánimo con el que terminas la carrera. No hace falta gama alta ni placa de carbono: con un modelo de amortiguación decente y que se adapte a tu pisada, vas sobrada.

Preguntas frecuentes sobre zapatillas de running para hombre

¿Cada cuánto hay que cambiar las zapatillas de running?

La referencia habitual son entre 600 y 800 km, dependiendo del modelo y de tu forma de pisar. Si notas la amortiguación “muerta” o molestias nuevas sin motivo aparente, es buena señal para renovarlas.

¿Sirven las mismas zapatillas para correr y para el gimnasio?

No es lo ideal. Las zapatillas de running están pensadas para el movimiento hacia delante, mientras que actividades con movimientos laterales piden un calzado más estable.

¿Necesito zapatillas distintas para asfalto y para trail?

Sí, si vas a correr habitualmente por caminos de tierra o montaña, conviene una suela con más tracción, distinta a la pensada para asfalto.

En resumen

No necesitas las zapatillas más caras ni las de placa de carbono para disfrutar corriendo los findes. Con conocer tu pisada, elegir una buena amortiguación y un drop que te siente bien, tienes de sobra. Yo, mientras tanto, sigo alternando entre mis Glycerin y mis Novablast, y de momento no hay ninguna razón para cambiar de bando.

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